
55 años del Premio Nobel a Pablo Neruda
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 4 segundos

El recién pasado 21 de octubre se conmemoraron los 55 años desde que la Academia Sueca anunciara que Pablo Neruda había sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura, premio que recibió el 10 de diciembre del mismo año convirtiéndose en el segundo chileno, después de Gabriela Mistral, en recibir este galardón.
En esa oportunidad, la Academia Sueca anunció que “se le había concedido el premio por ser autor de una poesía que, con la acción de una fuerza elemental, da vida al destino y a los sueños de un continente”.
Comienzos poéticos
Nacido como Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto el 12 de julio de 1904, en Parral, Neruda construyó obras poéticas que han influido en la lengua española, combinando el amor, la naturaleza, la memoria, la historia latinoamericana y el compromiso político.
La trayectoria de Neruda comenzó tempranamente en Temuco, ciudad donde pasó buena parte de su infancia y adolescencia. En 1924, cuando apenas tenía 19 años, publicó Veinte poemas de amor y una canción desesperada, libro que se transformaría en uno de los títulos más difundidos de la poesía hispanoamericana.
Trayectoria
Obras como Residencia en la tierra, España en el corazón, Canto general y Odas elementales ampliaron su universo literario, mostraron sus preocupaciones existenciales, los acontecimientos históricos que le tocó vivir y una mirada profundamente vinculada con América Latina.
Uno de sus proyectos más ambiciosos fue el “Canto General” que fue publicado en México en 1950,
A través de sus versos, el poeta reconstruyó episodios de la historia del continente, desde sus pueblos originarios y paisajes hasta las luchas sociales y políticas de los siglos posteriores.
Así como tuvo amigos que lo apoyaron de manera incondicional como Pablo Picasso, Rafael Alberti, García Lorca, Miguel Hernández y Gabriel García Márquez también tuvo grandes enemigos como Juan Ramón Jiménez, Vicente Huidobro, Octavio Paz, Pablo de Rokha y Laureano Gómez entre otros.
Su labor política
En 1939 aprovechó su cargo de cónsul para los refugiados españoles que el presidente de Chile, Pedro Aguirre Cerda, le había otorgado, para embarcar en el buque “Winnipeg” a más de dos mil españoles con sus familias y niños pequeños, los cuales salvaron sus vidas cuando llegaron a Chile.
En esos años, Neruda desplegó una permanente propaganda política, en prosa y en verso, en contra del fascismo reinante en Europa y, especialmente, a favor de los soldados del Ejército Rojo de la URSS, que en la batalla de Stalingrado habían infligido la primera gran derrota a los alucinados ejércitos de Hitler y por ello, en 1942, siendo cónsul general en México,
Neruda fue víctima de un atentado por parte de simpatizantes del nazismo y cuando regresó a Chile, ingresó al Partido Comunista el 8 de julio de 1945.
A partir de los años 50 y 60 siempre lo postulaban al Nobel, pero se daba por seguro el galardón para Neruda. Pero su filiación política fue su gran obstáculo durante décadas, pero su poesía tenía mucho mayor peso ya que rompió con un formalismo artificioso y sorprendió al mundo literario con ritmos inusuales que se mostraron primero en Crepusculario (1923) y luego en Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924)
Un legado literario que trasciende generaciones
En sus casi 70 años de vida, Neruda escribió 45 libros, trascendiendo las fronteras chilenas y su obre ha sido traducida a numerosos idiomas convirtiéndose en una referencia fundamental de la poesía del siglo XX y confirmó, la trascendencia de una poesía que, a pesar de haber surgido del fin del mundo, logró tener un lugar importantísimo en la cultura mundial y su obra siempre estará ligada al amor, a la naturaleza, a la historia y a las luchas de América Latina.
