
Ante la admiración por objetos que nacen a la venta es poco visible la conservación de herencias antiguas en la vida diaria.
Los idiomas, la escritura no son nuevos.
Tampoco el pan, el vino, la carne animal, la sal, la cerveza, el tabaco.
No hemos dejado la rueda, la puerta y ventana, el zapato.
Permanecen las drogas, la trata de personas, el racismo, la














