
El exoficial se presentó voluntariamente en el Centro de Justicia de Santiago para comenzar a cumplir una condena de siete años de presidio efectivo por apremios ilegítimos calificados. Su ingreso a la cárcel ocurre pocos días después de que la Corte de Apelaciones confirmara íntegramente la sentencia y rechazara aplicar la Ley Naín-Retamal.














