Es legítimo preguntarse si Boric tiene alguna idea del alcance dramáticamente histórico de su gestión que termina con la ultraderecha criminal caminando sobre la alfombra de los honores republicanos.
«Quien cava una fosa para otros, cae en ella», dice un proverbio alemán. Los belicistas europeos de la política y el periodismo, que llevan casi cuatro años cavando una fosa para ucranianos y rusos, ahora caen ellos mismos en ella.
En Chile no ganó la ultraderecha. No ganó el pinochetismo. No ganó un proyecto autoritario. Según nuestros grandes medios, ganó “la alternancia”, “el orden”, “la democracia funcionando”. Nada grave. Nada excepcional. Nada que pensar demasiado.
Ese es el verdadero escándalo.
La diferencia fue inmediata y brutal. Mientras los grandes medios internacionales informaban la victoria de José Antonio Kast como el triunfo de un líder de ultraderecha —ultracatólico, autoritario, heredero político del pinochetismo—, en Chile la cobertura fue otra: sobria, institucional, casi administrativa.
Rasgarse las vestiduras y presentar la derrota de Jeannette Jara señalando que llegó la hora de una reflexión profunda y llamar a un zafarrancho de combate en defensa de la democracia es volver a caer en la incongruencia de quienes hace tiempo dejaron de luchar por ella.
La pregunta, entonces, no es qué hará ahora esa generación en la oposición. La pregunta es si será capaz de mirarse sin autoengaño. Porque mientras siga explicando su giro como una imposición externa y no como una renuncia interna, seguirá sin entender por qué perdió.
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 11 segundosLa integración multiplataforma crea un entorno claro y estable. Conecta datos, perfiles y sistemas para que cada jugador disfrute una ruta fluida en cualquier dispositivo. La industria impulsa este avance con herramientas que mejoran la seguridad y promueven un uso responsable. Cómo funciona la integración multiplataforma La
En cuanto a lo que venga no tengo mayores temores, sospecho que será un especie de Piñera más beato, por lo que el mayor daño estaría en lo cultural y valórico, pero en cuanto a la flotabilidad y capacidad de maniobra del país, bueno, espero que el grupo político con el que gobernará Kast sea mínimamente pragmático
Si algo dejó en evidencia la elección presidencial del 14 de diciembre es que la transición política chilena no solo terminó en el gobierno, sino también en la oposición.