
El problema —según el análisis— es que esa promesa no tiene respaldo sólido. No existe evidencia clara de que reducciones de impuestos de esta magnitud generen un efecto suficiente para compensar la pérdida fiscal. De hecho, para que eso ocurriera, la economía chilena tendría que crecer a niveles cercanos al 7% anual durante varios años. Un escenario que no solo es









