Mientras sigamos atrapados en esta política de superficie, la verdadera mina antipersonal está bajo nuestros pies: la erosión constante de la democracia y de la confianza ciudadana. Y esa, lamentablemente, no la desactiva ningún candidato.
Se aprecia una especie de “liviandad” o incompletitud en los relatos de los políticos; también una preferencia por los temas subalternos o por el tema que pega más en la atención del público (ejemplo, seguridad).
Que Kast y Evelyn Matthei se inspiren en Milei es preocupante y resulta un despropósito completo. Si no renuncian a ese camino, en nuestro país se acentuará la concentración de la riqueza en el 1% más rico, las insufribles desigualdades aumentarán, la salud y las pensiones se deteriorarán, y la protesta social será inevitable.
A propósito de una nueva conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la masculinidad tradicional sigue siendo un factor de riesgo y el causante de violencias por parte de los hombres hacia otros/as y hacia nosotros mismos, no solo por la mucho mayor cantidad de muertes en comparación con las mujeres (4 veces más), sino también por la forma en que muchos
La vociferada reforma de pensiones no dio el ancho menos una respuesta digna. Se debe entender que debe seguir siendo una exigencia popular, sencillamente porque los más maltratados son los sencillos. Y si por alguna casualidad se debe volver a octubre, pues bienvenido sea.
Los 60 años que se cumplen de la aparición de Punto Final – hoy silenciado por el poder del dinero en su edición impresa – constituyen una reafirmación de la idea de muchos de que algo falta, la lucha está incompleta, Chile permanece desinformado y los mejores valores de la democracia han sido dejados de lado.
Bots posee la fuerza de la novedad, venida de otras latitudes. Símbolo de nuestro tiempo, marcado por el miedo al futuro, donde se ignora si de súbito, va a oscurecer para siempre. Frente a esta disyuntiva, bots logra inyectar pasión, donde no la había.
En otro país, un escándalo por bots, difamación sistemática, manipulación informativa y guerra sucia digital bastaría para demoler una candidatura. En Chile, lo confirma Criteria y lo repite Cadem: José Antonio Kast no pierde votos. Porque aquí no se vota por ideas, se vota por cruzadas. No se elige un presidente, se consagra un exorcista nacional.
Pero lo que más irrita es que se denominen periodistas quienes a diario manifiestan su obsecuente actitud y desinformación. Su completa falta de independencia y, repetimos, incompetencia.