
Quisiéramos que todos mis lectores pensaran por algunos momentos en qué harían si no tuviesen donde vivir, darles cobijo a sus familias. Si los recursos que apenas obtienen no les alcanzaran para arrendar o comprar una propiedad o sitio. Si es que no procedieran, después de demandarles sus derechos a las autoridades, a tomarse una propiedad privada que está abandonada.














