
¿Qué pasó con aquellos que durante la dictadura salían a las calles, ya no solo sin permiso, sino que arriesgando mucho más que un regaño edilicio o una multa a beneficio fiscal? ¿Dónde está la gente que puso el pecho a las balas, literalmente hablando, cuando la cosa era peligrosa, pero por sobre todo necesaria y urgente?














