El libre mercado también en los derechos humanos. Quienes se manejan en términos de mercado, han visto un nicho de negocios también acá, en el espacio de la memoria y los derechos humanos.
En suma, la izquierda, esa marginal y despreciada, esa que sirve para el disfraz y la manipulación, la perseguida desde nación, la que se desvela por un país mejor, la que sigue contando sus muertos, desparecidos y torturados, sigue viva en un formato que es invisible para quien acostumbró su vista a lo que ofrece y obliga la cultura dominante.
Aunque en la campaña electoral se habló de indultos y excarcelaciones de varios de los agentes represivos, estamos ciertos que podría hacerle mucho daño a los intereses de la derecha que el Ejecutivo y el Parlamento obraran en tan sentido. Sin duda, constituiría algo muy escandaloso y, de seguro, altamente repudiado por la comunidad mundial.
En un artículo reciente titulado "El fin del derecho internacional y el regreso de la guerra mundial" (1), publicado el 3 de enero de 2026, el filósofo ruso Alexander Dugin presenta una visión alarmista y profundamente autoritaria del orden global. Desde su perspectiva eurasianista, Dugin argumenta que el colapso del derecho internacional es inevitable debido a la
El caso Gatica interpela, además, al progresismo chileno. Obliga a una autocrítica que no puede postergarse. No basta con lamentar el fallo o expresar solidaridad. Es necesario revisar y corregir una legislación que hoy opera como escudo para abusos. Derogar o reformar de manera sustantiva la legítima defensa privilegiada no es un gesto simbólico: es una exigencia democrática.
Chile no puede normalizar esta impunidad. No puede aceptar que el trauma ocular sea un “daño colateral”, que la mutilación sea un riesgo asumible del ejercicio de derechos fundamentales. La justicia no puede seguir operando como un muro de contención para proteger al Estado de sus propias violencias.
Venezuela es ya un asunto de política interna estadunidense, de manera que, además de la capacidad del pueblo venezolano y su dirección para resistir, el desenlace final de la ofensiva militar en su contra dependerá en mucho de lo que pase en las entrañas del imperio. El tren que arrastra el nuevo desorden mundial tiene en la ruta Washington-Caracas una estación obligada.
Los lectores se podrían preguntar cómo operó por tantos años en ese terreno la estación de servicio de Copec, instalación que corresponde a una actividad comercial no admitida en los aludidos planes reguladores intercomunales y comunales y en el propio artículo 2.1.30 de la OGUC, considerando que se trataba de una reserva para vialidad.
Las responsabilidades en el caso Huracán no se agotan en el ámbito de las autoridades políticas, policiales y de la fiscalía. La dimensión mediática, el actuar de los grandes medios de comunicación al servicio de los poderosos tampoco ha sido objeto de imputaciones penales, medios de comunicación oficialistas y de derecha pertenecientes a los grandes grupos económicos que
¿Qué tiene USA para salvarse de la debacle? Tiene una sociedad civil harta de sacrificarse por la avidez de un grupito de magnates desencajados de la humanidad. Y tiene también un Poder Legislativo que ya busca cómo destituir a Trump y sus republicanos, y lo destituirá, primero como un delincuente común, para luego juzgarlo como un terrorista internacional, por