Si queremos construir una democracia fuerte —política, social y económicamente— en tiempos de incertidumbre, la reconstrucción de una narrativa nacional debería volver a ocupar un lugar central en el debate público.
A la hora de revisar el legado histórico y las fracturas de la memoria en el socialismo chileno, recordamos la vigencia del legado de Carlos Lorca que radica en la interpelación constante al rumbo ético de la izquierda y del país. Su desaparición constituye una deuda de la democracia y del Partido Socialista.
Chile no necesita más privilegios para unos pocos: necesita una oposición que abandone sus rencillas infantiles y se atreva a proponer un modelo alternativo concreto, financiado y ecológicamente valiente. El plan de la ultraderecha neoliberal de Kast es el síntoma de un gobierno que desprecia el futuro, pero la fragmentación opositora es el caldo de cultivo que le permite
La historia está llena de tragedias construidas sobre esa lógica. El colonialismo europeo se justificó apelando a supuestas diferencias raciales. Los movimientos supremacistas blancos continúan afirmando la superioridad genética de unas personas sobre otras. El nazismo llevó esta lógica hasta sus últimas consecuencias al convertir una ficción biológica en política de
Un Presidente que entra en una disputa con un niño termina perdiendo inevitablemente la perspectiva del cargo que representa. Porque la autoridad no se demuestra imponiéndose en una discusión. La verdadera autoridad se manifiesta cuando el poder no necesita demostrar, a cada instante, que lo posee.
Entre eufemismos, unidos al lenguaje críptico, se deslizan las mentiras. Entonces, los vagabundos, no lo son. Más bien se trata de personas amantes de la libertad; pensadores, aburridos de vivir en la sociedad, empeñados en descubrir la razón de la existencia humana. El lenguaje sirve para un barrido y un fregado en una sociedad atrapada por las mentiras. Por ende, toda
Los criminales que mataron al niño de doce años ya habían pasado varias veces por las instituciones que se hicieron cargo de ellos por delitos anteriores. A la luz de los trágicos acontecimientos que terminaron con la vida de ese niño y la destrucción de una familia, el sistema no se hace cargo del fracaso de esas instituciones porque están hechas para fracasar.
Es necesario tomar partido. No es posible escribir desde la indiferencia. El lenguaje forma parte de la lucha política. Es un arma que puede llegar a producir daños irreversibles en el cerebro. Su fuerza radica en la capacidad de convencimiento. Quien redacta es consciente de su función, busca complicidad, convencer al lector de su relato. Ninguna publicación, periódico,
Mientras la necropolítica se adueña de la realidad y el dolor social se expande, el pensamiento crítico se ha caracterizado por enfrentar una visión pesimista, en la cual no hay salida. Sin dejar de lado la verdad que conlleva siempre exponer los hechos en su crudeza, apela a la acción colectiva; reivindica la esperanza.
La estrecha aprobación de la megarreforma en el Senado confirma que la ultraderecha no busca acuerdos. Busca desmantelar, en el menor tiempo posible, las reformas construidas durante los últimos 35 años.