
Resulta penoso recordar que los sucesos de aquel octubre del 2019 fueron la demostración de que solo en ese formato, pero con un profundo contenido político, es posible enfrentar un proceso de depuración y reconstrucción de una idea de país sano y apegado a los criterios que hacen de la convivencia humana el rasgo distintivo de la evolución hacia el lado positivo













