
Sir Keir Starmer anunció su dimisión como líder del gobierno británico, poniendo fin a un período breve pero turbulento al frente del Reino Unido. Mientras el Partido Laborista inicia el proceso para elegir a su sucesor, todas las miradas se dirigen hacia Andy Burnham, alcalde de Gran Manchester y figura que aparece como el principal favorito para asumir el liderazgo.





