
La región está en peligro. No hay más alternativa que los presidentes de Chile, Colombia, Brasil, México y Uruguay tomen el toro por las astas, superen estrechos nacionalismos e ideologismos y se decidan a coordinar esfuerzos para enfrentar el proteccionismo económico y la ola política reaccionaria en curso, que se acelerará con la presidencia de Trump.














