
La rápida caída en las encuestas del presidente José Antonio Kast, a menos de un mes de haber asumido el cargo, ha instalado un clima de inquietud en el oficialismo y ha reconfigurado el debate político en Chile. Lo que comenzó como un arranque con niveles de aprobación relativamente sólidos —cercanos o superiores al 50% en algunos sondeos— se ha transformado en una














