
PISA 2025 revela un deterioro educativo que ya no puede explicarse solamente por la pobreza. En numerosos países de la OCDE, los estudiantes de sectores privilegiados retroceden más rápidamente que los desfavorecidos. Chile y México muestran trayectorias diferentes. Pantallas, menor lectura, fragmentación de la atención e inteligencia artificial abren nuevas preguntas

