En Italia, desde el comienzo de la epidemia de coronavirus y hasta el día de hoy, 53.578 personas han contraído el virus, 6.557 más que ayer, con un crecimiento del 13,9%, y eso según los datos de la protección civil. Por falta de mascarillas, una producción autóctona vio la luz, con muchas críticas.

17.708 son los pacientes hospitalizados con síntomas; 2.857 están en cuidados intensivos, mientras que 22.116 están en aislamiento fiduciario en el hogar. El sistema sanitario italiano, ya colapsado desde hace rato por las continuas políticas de privatización que perduran desde años y que favorecen las clínicas privadas a los hospitales públicos, se encuentra hoy en día en un colapso aún más fuerte y repentino.

Y eso no sorprende mucho, ya que en diez años fueron recortados 37 mil millones de euros de presupuestos, así como 70 000 camas en los hospitales.

Frente a la emergencia sanitaria en Italia, las faltas de recursos llegaron muy rápido. Las mascarillas, los primeros elementos que hicieron falta en los hospitales. Para resolver este problema, se fabricaron en el país unas máscaras.

¿El problema? No están homologadas.

El concejal de la Región Lombardía, la más afectada actualmente en Italia por el coronavirus, Giulio Gallera, las consideró “más adecuadas para quitar el polvo que para proteger”.

«No son adecuados para proteger a los trabajadores de la salud, no arrojamos nada en Lombardía, pero en el mejor de los casos las podrán usar algunos voluntarios que van a comprar que una persona mayor», sigue denunciando el concejal.

Estas mascarillas no tienen bandas elásticas alrededor de la boca, no adhieren a las orejas, no protegen.

Advertisement

Un artículo del “Sole 24ore” del 14 de marzo había denunciado ya la ineficacia de dichas mascarillas, y afirma que estas mismas habían sido retiradas de los hospitales de la región Lombardía.

Sin embargo, en la Provincia de Génova, Región Liguria, el hospital “Villa Scassi”, que no tiene mascarillas desde hace diez días, acaba de recibir ayer las mascarillas no homologadas. Unos de los trabajadores las ponen detrás de las otras mascarillas homologadas. Como sabían que no había mascarillas suficientes, el hospital había pasado las mascarillas homologadas dando la orden de utilizarlas “por varios días”, aunque ya no sirvan realmente, no cumpliendo ya con las normas de higiene (una misma mascarilla de papel en el hospital no se debería usar más de un día).

El concejal de Lombardía había definido las mascarillas no homologada como “papel higiénico”.

“No creía que continuaran enviándolas, seguramente no tienen nada más por el momento, estas máscaras feas se hacen en Italia porque ya no pueden importar, todos los países las conservan”, explica uno de los trabajadores de salud italiano.

 

Por Elena Rusca (en Ginebra)

 

 

 

 

 

Advertisement
Síguenos:
error1
fb-share-icon0
Tweet 20