
CFA vuelve a encender las alarmas: megarreforma de Kast aumenta riesgos fiscales y agrava el déficit hasta 2031
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El Consejo Fiscal Autónomo advirtió que las modificaciones introducidas al proyecto tributario del Gobierno empeoraron su impacto sobre las cuentas públicas. El organismo identificó once riesgos fiscales y cuestionó la apuesta oficial por financiar rebajas tributarias con un crecimiento económico que sigue siendo incierto.
Cuando el Gobierno de José Antonio Kast intenta acelerar la tramitación de su llamada megarreforma económica en el Senado, el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) volvió a emitir una advertencia que golpea el corazón del proyecto: la iniciativa sigue generando déficits fiscales durante varios años y, además, quedó en una situación más compleja que la observada en abril.
En un nuevo informe, el organismo técnico señaló que las modificaciones incorporadas por el Ejecutivo a través de sucesivos informes financieros provocan un deterioro adicional de las cuentas fiscales equivalente a 0,1 puntos del PIB a partir del segundo año de implementación respecto de la propuesta original.
La observación no es menor. El CFA es precisamente la institución encargada de velar por la sostenibilidad de las finanzas públicas y sus advertencias suelen tener un peso importante en el debate económico y legislativo.
Según explicó el organismo, una de las principales razones de este deterioro fue la eliminación de la propuesta que terminaba con la franquicia tributaria del Sence. Esa medida generaba ingresos que permitían compensar parcialmente el costo de otras rebajas tributarias contempladas en la reforma. Al retirarla, el balance fiscal empeoró.
Crecimiento económico como apuesta
El Consejo reiteró que valora el énfasis del Gobierno en el crecimiento económico y los esfuerzos por mejorar la eficiencia del gasto público. Sin embargo, advirtió que el proyecto sigue descansando en una apuesta de alto riesgo: que el mayor crecimiento futuro genere suficientes ingresos tributarios para compensar las rebajas impositivas aprobadas hoy.
La preocupación central radica en que los costos fiscales de la reforma son inmediatos y relativamente seguros, mientras que los beneficios esperados por mayor crecimiento económico son graduales e inciertos.
«Los menores ingresos tributarios y los gastos asociados a la reforma se producen desde los primeros años de implementación y con un alto grado de certeza», señala el análisis. En cambio, los ingresos derivados de una eventual expansión económica podrían demorarse varios años en materializarse o incluso resultar inferiores a los proyectados.
Para el CFA, este descalce temporal constituye uno de los principales problemas estructurales de la iniciativa.
Once riesgos fiscales identificados
El organismo volvió a identificar once riesgos fiscales asociados al proyecto.
Entre los más relevantes figura la rebaja del Impuesto de Primera Categoría, una de las medidas emblemáticas de la reforma impulsada por Kast. Según el CFA, existe una posibilidad significativa de que el costo fiscal de esta reducción no sea compensado por el crecimiento económico esperado.
También aparece como factor de preocupación el nuevo crédito tributario al empleo, debido a su elevado costo para las arcas públicas.
Otro punto cuestionado es la compensación comprometida por el Ejecutivo al Fondo Común Municipal. Aunque políticamente necesaria para evitar pérdidas en los municipios, el Consejo advierte que podría transformarse en una presión permanente sobre el presupuesto fiscal.
A estos factores se suman riesgos indirectos asociados a la incertidumbre macroeconómica. El principal: que el crecimiento económico proyectado por el Gobierno no se traduzca finalmente en la recaudación tributaria que sustenta buena parte de la arquitectura financiera del proyecto.
Un debate que llega al Senado
Las observaciones del CFA llegan en momentos en que el Gobierno busca acelerar la discusión de la reforma en el Senado mediante la aplicación de suma urgencia, pese a que días antes había transmitido señales de una eventual apertura para ampliar los plazos de discusión.
La nueva advertencia del organismo fiscal entrega argumentos adicionales a los sectores de oposición que cuestionan la viabilidad financiera de la iniciativa y que han acusado al Ejecutivo de impulsar una tramitación apresurada para un proyecto que tendrá efectos de largo plazo sobre la estructura tributaria y las cuentas públicas.
Más allá de las diferencias políticas, el mensaje central del Consejo Fiscal Autónomo parece claro: la reforma sigue apostando a beneficios futuros inciertos para justificar costos presentes concretos. Y según sus cálculos, después de las modificaciones introducidas por el propio Gobierno, esa apuesta es hoy más riesgosa que hace apenas algunas semanas.
Fuente: Consejo Fiscal Autónomo (CFA)





