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La advertencia del historiador norteamericano sobre Trump y las ultraderechas en el poder

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El historiador Richard White, profesor emérito de Stanford y máxima autoridad en la corrupción de la Edad de Oro del capitalismo norteamericano (Gilded Age), advirtió que la manera en que Donald Trump utiliza la presidencia para enriquecer a su familia no tiene precedente. No porque antes no hubiera corrupción, sino porque la frontera entre lo público y lo privado nunca se había erosionado de forma tan explícita. Los datos recientes confirman su diagnóstico: la fortuna de Trump creció 1.400 millones de dólares en el último año, hasta alcanzar los 6.500 millones. Su hijo Barron, de 20 años, acumula unos 150 millones gracias a inversiones en criptomonedas, con una ganancia puntual de 20 millones comprando contratos de petróleo días antes del estallido de la guerra en Irán.

El poder de Trump no solo engorda las cuentas de su familia, sino también las de sus aliados de la industria petrolera, que desembolsaron 96 millones para su campaña de 2024. La Casa Blanca les ha devuelto el favor con desregulación y contratos millonarios. Esta dinámica no es exclusiva de Estados Unidos: otras extremas derechas en el poder han actuado igual. El caso de Viktor Orbán en Hungría es paradigmático: 16 años de gobierno marcados por el saqueo sistemático de fondos públicos en beneficio de una red de oligarcas leales, incluyendo transferencias millonarias a la organización Political Network for Values, que fue presidida por José Antonio Kast (*).

Mientras Trump y sus socios multiplican sus ganancias, el pueblo albanés ofrece una lección de resistencia. La «revolución del flamenco» sacude el país: miles de manifestantes protestan contra dos megaproyectos turísticos impulsados por el yerno del presidente, Jared Kushner, a través de su fondo Affinity Partners, nutrido con 2.000 millones del fondo soberano de Arabia Saudí. El complejo, valorado en casi 2.000 millones de dólares, amenaza la laguna protegida de Vjosa-Narta, un santuario ecológico para flamencos rosas, focas monje y tortugas marinas. El flamenco rosa es un ave migratoria que anida precisamente allí; por eso los manifestantes lo han convertido en su emblema.

El gobierno de Edi Rama declaró a la empresa inversora como «estratégica» en 2024 y le otorgó facilidades sin transparencia. Pero los albaneses han dicho basta. Con consignas como «Albania no está en venta» e «Ivanka, vete a casa», las protestas ya se han extendido a la diáspora en Italia, EE.UU. y Canadá. Ondean banderas con flamencos bicéfalos para representar la naturaleza frente a la especulación y la identidad local frente al poder global sin control. Una bióloga en huelga de hambre lo resume: «No queremos su dinero manchado».




 

No olvidemos que en Chile también aparecen grietas similares en el poder de la derecha. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, fue acusado por diputados de la oposición de omitir en su declaración de patrimonio que su hermano, Víctor Quiroz, es socio principal de una firma de arquitectura vinculada al rubro inmobiliario. El propio ministro impulsaba en paralelo una megarreforma tributaria que incluye exenciones de IVA y permisos acelerados para el sector de la construcción, lo que encendió las alarmas por un evidente conflicto de interés. La diputada Daniela Serrano fue contundente: «Cuando las autoridades toman la transparencia como algo opcional, se abre la puerta a la corrupción». El caso ya está siendo investigado por la Contraloría General de la República.

La advertencia de Richard White es clara: cuando la extrema derecha gobierna sin contrapesos, la corrupción deja de ser una excepción para convertirse en sistema. Trump, Orbán y sus epígonos lo han demostrado en el norte, y Chile asoma como un espejo en el sur. Pero Albania también demuestra que la última frontera ética la siguen sosteniendo ciudadanos de a pie, dispuestos a levantarse con flamencos de cartón y la convicción de que su tierra no está en venta.

 

Leopoldo Lavín Mujica

 

Nota sobre los datos verificados:

– Fortuna de Trump: 6.500 millones de dólares (Forbes, 2025-2026).

– Barron Trump: fortuna estimada en 150 millones (fuentes periodísticas, 2026).

– Donaciones petroleras a campaña de Trump 2024: 96 millones de dólares (OpenSecrets).

– Affinity Partners: 2.000 millones del fondo soberano de Arabia Saudí.

– Caso Quiroz: denuncias de diputados e investigación de la Contraloría (2025-2026).

– (*) Political Network for Values: financiamiento de Orbán documentado en los «Papeles Húngaros».



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Leopoldo Lavín

B.A. en philosophie et journalisme, M.A. en Communication publique de l’Université Laval, Québec, Canadá.

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