
Oposición habla de una «semana negra» para el Gobierno y acusa pérdida de control tras sucesión de crisis
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Diputado Daniel Manouchehri sostuvo que la administración de José Antonio Kast enfrenta un deterioro político luego de una semana marcada por la emergencia climática, la salida de autoridades, cuestionamientos a ministros y nuevas investigaciones que afectan a funcionarios de Gobierno.
La acumulación de controversias políticas y administrativas durante los últimos días abrió un nuevo frente de críticas contra el Gobierno del presidente José Antonio Kast. Desde la oposición, dirigentes sostienen que la sucesión de episodios registrados durante la última semana refleja un creciente desgaste de la administración y contradice la promesa de orden y eficiencia que marcó la campaña presidencial.
Uno de los cuestionamientos más duros provino del diputado socialista Daniel Manouchehri, quien calificó los últimos días como una «semana dura» para el Ejecutivo y afirmó que «el Gobierno que prometió orden está perdiendo el control».
En una publicación difundida en sus redes sociales, el parlamentario vinculó distintos hechos ocurridos durante la semana.
«Esta semana dura del Gobierno la pagan los chilenos. Mientras los alcaldes contaban los muertos del temporal, el ministro Poduje negaba a las víctimas; después borró el video. El ministro de Defensa estaba en Hawái en pleno temporal, y al volver, lo único que hizo fue negar a los desaparecidos. Luego el segundo hombre de Hacienda salió por drogas. Trump le impuso aranceles a Chile pese a todas las genuflexiones de Kast. Y la semana cierra con un seremi detenido por la investigación de un delito sexual», escribió.
El diputado agregó que, a poco más de cinco meses del inicio del Gobierno, «ya van más de 30 autoridades fuera por inoperancia, drogas, delitos sexuales y corrupción», concluyendo que «la cuenta la está pagando Chile».
Las declaraciones se producen luego de una semana especialmente compleja para La Moneda.
Entre los episodios que concentraron la atención pública estuvieron la gestión de la emergencia provocada por el sistema frontal que afectó a diversas regiones del país; la salida del subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, tras confirmarse un resultado positivo en un control de drogas; la decisión del Gobierno de Estados Unidos de mantener un arancel del 12,5% para productos chilenos en medio de la nueva ofensiva comercial impulsada por Donald Trump; y la investigación que involucra a un seremi, caso que motivó su detención y abrió un nuevo flanco para el Ejecutivo.
A ello se sumaron las controversias generadas por declaraciones de ministros durante la emergencia climática, las que fueron objeto de críticas por parte de alcaldes, parlamentarios y dirigentes de oposición.
La ofensiva opositora coincide además con un escenario complejo para el Ejecutivo en las encuestas de opinión. Los últimos sondeos muestran un aumento de la desaprobación presidencial y un deterioro de las expectativas económicas de la ciudadanía, mientras persisten los efectos políticos de la reciente aprobación de la megarreforma impulsada por el Gobierno.
Hasta ahora, desde el oficialismo han defendido la gestión del Ejecutivo durante la emergencia y han sostenido que las decisiones adoptadas buscaron responder con rapidez a una situación excepcional, rechazando las acusaciones de descoordinación formuladas por la oposición.
La controversia vuelve a instalar un debate que probablemente marcará las próximas semanas: si la acumulación de crisis responde a hechos aislados propios de cualquier administración o si comienza a configurar un problema político más profundo para un Gobierno que llegó al poder con la promesa de restablecer el orden, fortalecer la gestión pública y recuperar la confianza de la ciudadanía.





