
Gustavo Gatica cuestiona salida de Luis Silva: «¿Es más grave incomodar a un ministro que el daño sufrido por las víctimas?»
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 40 segundos
El diputado Gustavo Gatica criticó la decisión del gobierno de José Antonio Kast de remover al subsecretario de Justicia, Luis Silva, después de que este explicara públicamente su participación en los decretos de rebaja de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales. El parlamentario cuestionó que el Ejecutivo mantenga en su cargo al ministro Fernando Rabat.
La destitución del subsecretario de Justicia, Luis Silva, continúa generando cuestionamientos. Esta vez fue el diputado Gustavo Gatica quien criticó las circunstancias en que se produjo su salida del gobierno, luego de que publicara un video en el que señaló que había firmado decretos de rebaja de condenas siguiendo el criterio establecido por el ministro Fernando Rabat.
«Qué rápido actúan cuando se daña la imagen de un ministro. Y qué lento cuando se trata de proteger a los niños y niñas de nuestro país», afirmó el parlamentario.
Gatica cuestionó que Silva no fuera removido cuando se conoció su participación en la firma de los decretos que beneficiaron a personas condenadas por delitos sexuales contra menores de edad, sino después de que explicara públicamente cómo se habían adoptado esas decisiones.
«Luis Silva no salió del Gobierno cuando se conoció que firmó, solicitando que no fuera información pública, las rebajas de penas a condenados por delitos sexuales. Salió después de responsabilizar públicamente al ministro Rabat», sostuvo.
La declaración alude también a los cuestionamientos sobre la publicidad de las resoluciones, una materia que forma parte de la controversia y que requiere distinguir entre las denuncias formuladas y los hechos administrativamente acreditados.
El exsubsecretario había publicado un video en sus redes sociales en el que reconoció su participación en la firma de los decretos cuando ejercía como ministro subrogante. Según explicó, actuó conforme al criterio jurídico fijado por Rabat, después de que el ministerio modificara el procedimiento utilizado para resolver las solicitudes de rebaja de condenas.
Silva sostuvo posteriormente que su intención había sido explicar el funcionamiento administrativo de la cartera y negó que sus declaraciones contradijeran al ministro. También reconoció que no había consultado previamente la publicación del video.
Horas después, el gobierno anunció su remoción, mientras Rabat permaneció en el cargo con el respaldo del presidente Kast.
Para Gatica, esa diferencia de trato plantea una interrogante sobre las prioridades del Ejecutivo.
«¿Es más grave incomodar a un ministro que el daño sufrido por las víctimas?», preguntó.
La salida de Silva ocurre mientras el Ministerio Público investiga una denuncia por presunta prevaricación administrativa contra ambas autoridades, relacionada con las rebajas de condenas. Paralelamente, parlamentarios de oposición preparan una acusación constitucional contra Rabat.
Aunque diversas informaciones periodísticas han vinculado la destitución con el malestar provocado por el video, el gobierno no ha esclarecido públicamente todos los motivos de la decisión.
La crítica de Gatica se incorpora así a una controversia que continúa abierta: mientras el subsecretario fue apartado de sus funciones, el ministro que estableció el criterio administrativo cuestionado sigue encabezando la cartera de Justicia.
