
Este 26 de abril de 2026 marca un hito en la transformación del mercado laboral chileno: comenzó a regir la segunda etapa de la Ley 21.561, reduciendo la jornada ordinaria de trabajo desde 44 a 42 horas semanales para los trabajadores regidos por el Código del Trabajo de Chile. La medida forma parte de un proceso gradual que busca alcanzar las 40 horas en 2028, en línea









