
La necropolítica y la necroeconomía avanzan juntas, como dos caras de la misma moneda. Por un lado, se busca disciplinar a la sociedad y, por otro, se pretende neoliberalizar aún más la economía; todo en clave de un proyecto de dominación sintonizado con los impulsos desatados por tendencias de extrema derecha presentes en muchas partes del planeta. Y lo preocupante es que





