
Las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre en Brasil (que hoy se encuentra en el ojo del huracán) son un asunto interno del país y solo corresponde a los brasileños y brasileñas decidir quién será el próximo presidente. En teoría es así, y la práctica debería ajustarse a ello, pero, por desgracia, no es así, y este hecho puede resultar dramático para el
