
La ofensiva comunicacional del Ministerio de Hacienda para defender la rebaja del impuesto corporativo desde 27% a 23% busca instalar una idea simple: Chile tendría impuestos “demasiado altos” y por eso estaría perdiendo inversión frente al resto del mundo. El problema es que la comparación utilizada por el gobierno de José Antonio Kast es parcial, selectiva y omite














