La derrota del oficialismo en la elección presidencial del 14 de diciembre no solo cerró un ciclo electoral: abrió un problema político de mayor envergadura para las fuerzas de izquierda y progresistas.
El fin de la transición no es solo una consigna: es un hecho político. La pregunta que queda abierta es si la izquierda institucional será capaz de entenderlo a tiempo, o si persistirá en administrar los restos de un ciclo que ya no convoca, mientras el país entra en una etapa de mayor conflictividad, incertidumbre y disputa por el sentido mismo de la democracia.
La Guardia Costera de Estados Unidos y el Departamento de Guerra interceptaron e incautaron, por segunda vez en menos de dos semanas, “un petrolero que estuvo atracado en Venezuela”, según dijo Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional.
El mensaje en X del abogado Axel Kaiser, donde propone un "gran divorcio nacional" segregando el país entre "zurdos" confinados en un territorio con una constitución "comunista indigenista" gobernada por figuras de izquierda y supuestos aliados narcos
Ha pasado una semana desde la segunda vuelta presidencial del domingo 14 de diciembre y el país comienza, lentamente, a dimensionar el alcance político del triunfo de José Antonio Kast.
La Asociación Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas (AIT) emitió una dura declaración pública frente al plan laboral anunciado por el futuro gobierno de José Antonio Kast.
El reciente triunfo de José Antonio Kast, representante de la ultraderecha chilena y heredero político del pinochetismo, ha abierto un nuevo ciclo político marcado por la incertidumbre y la amenaza de retrocesos en derechos sociales, ambientales y democráticos.
Lo que Chile necesita ahora es una profunda renovación intelectual de sus fuerzas progresistas, un doloroso reconocimiento de sus deficiencias y fracturas.
En mi consideración analítica, la principal dificultad que enfrenta José Antonio Kast radica en el diagnóstico inicial desde el cual pretenden proyectar una eventual acción de gobierno. Dicho diagnóstico, a la luz de los indicadores empíricos disponibles, resulta manifiestamente desacertado.
La Contraloría General de la República anunció una auditoría “inédita” al acuerdo entre Codelco y SQM para la explotación del litio, una señal institucional que introduce un nuevo nivel de escrutinio sobre una de las decisiones económicas más relevantes del actual gobierno.