
Un total de 4,8 millones de personas estaban convocadas a las urnas. Sin embargo, al contabilizarse la mayoría de los colegios electorales, la asistencia apenas alcanzó el 6,19%. Este porcentaje, aunque 1,8 puntos superior al de las primarias de 2020 realizadas en plena pandemia de COVID-19, sigue siendo alarmantemente bajo.














