Es bien raro que en el país más poderoso del mundo, donde hay más plata, más armas, más de todo y que les da órdenes a Francia y a otros países de Europa, los que mandan sean unos viejos matusalémicos, de 80 años o más.
La dictadura de Pinochet sirvió a las familias de Ricardo Claro, Angelini, Matte, Paulmann, Saieh, Solari, Luksic y Piñera, para convertirse en multimillonarios. Acumularon ganancias gracias al terror, el abuso y la superexplotación de los trabajadores.
Veremos si los próximos gobiernos en Chile deciden seguir siendo dependientes del dólar sin siquiera discutirlo. Una materia de la mayor importancia, que debería ser discutida por el conjunto de los chilenos. Demasiado importante para dejarlo en manos de los tecnócratas del Banco Central.
estaremos atentos a lo que resuelva Cooper, actual fiscal regional de Coquimbo, pues si no detecta nada efectivamente comprometedor en la operación comercial de la Clínica Sierra Bella, tendrá que archivarla y la municipalidad de Santiago, con paciencia musulmana, tendrá que encontrar otro recinto para su anhelado Cesfam.
Lo que procede si es que se ratifica esta infame sentencia después de los recursos que se entablen, es exigir el indulto para Héctor Llaitul Catrillanca.
La derecha logró en dos oportunidades ganar el Gobierno con su extinto candidato Sebastián Piñera. Se podría pensar que en estas dos administraciones las ideas neoliberales se consolidaron en la economía y la orientación del estado chileno. Sin embargo, en la victoria de sus ideas también contribuyeron los gobiernos de centro izquierda de la Concertación y de la Nueva Mayoría.
Lo importante es ver qué podría hacer en los 2 años que le quedan, en el segundo tiempo. Yo creo que las principales debilidades del Gobierno han estado determinadas por las siguientes circunstancias que se exponen en esta columna.
Existen muchos tipos de ‘democracia’, entre otros, democracia capitalista, democracia liberal, democracia socialista, democracia burguesa, democracia proletaria o del proletariado, democracia directa, democracia indirecta o representativa, en fin; incluso, una democracia ‘real’ (posiblemente, contrapuesta a una ‘irreal’ o ‘imaginaria’), muy conocida en España[1].
La coalición de gobierno, con excepción del socialismo democrático, postuló en su programa de gobierno la eliminación de las ISAPRES. Sin embargo no se vio ningún esfuerzo para dirigir las estrategias en ese sentido, durante los más de dos años que llevan de gobierno