
No existen políticos profesionales: hay ciudadanos que asumen responsabilidades públicas. Defienden proyectos de sociedad o gestión, que van del interés general al beneficio privado. Por consiguiente, la contradicción capitalismo-socialismo, bajo la vertiente derecha e izquierda, sigue vigente y es válida a la hora de calificar las decisiones de quienes nos gobiernan. La














