
Una noticia originada en Australia pero profundamente ligada a Chile, vinculada a la dictadura de Augusto Pinochet y sus crímenes de derechos humanos, vuelve a cobrar relevancia internacional tras la decisión judicial que permitirá juzgar en Chile a una exagente. El caso demuestra cómo las heridas del pasado chileno siguen teniendo impacto mundial.









