
El discurso nacionalista ha sido una herramienta recurrente en la política mundial, utilizada para agitar emociones y ganar adeptos. Sin embargo, la contradicción entre las palabras y las acciones de muchos de estos movimientos se vuelve evidente cuando se examinan de cerca. En Chile, la derecha ha demostrado ser un ejemplo paradigmático de esta hipocresía, especialmente














