El endeble pretexto moral hoy en día es la lucha contra los narcóticos, pero el objetivo real es derrocar a un gobierno soberano, y el daño colateral es el sufrimiento del pueblo venezolano. Si esto le suena familiar, es porque lo es.
La reciente denuncia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, contra los ataques perpetrados por fuerzas armadas estadounidenses en el Caribe y el Pacífico, marca un punto de inflexión en la relación entre América Latina y Estados Unidos.
Amnistía Internacional lanzó una dura denuncia contra el gobierno de Estados Unidos tras los ataques aéreos realizados en Latinoamérica y el Caribe desde septiembre, que han dejado al menos 57 muertos. La organización calificó estos bombardeos como “asesinatos ilegales” y llamó al Congreso estadounidense a detenerlos de inmediato.
Ni la Cancillería ni de los partidos progresistas de nuestro país han reaccionado con firmeza ante al desenfreno proteccionista de Trump y, en particular, por la elevación de los aranceles al 10%, lo que incumple los compromisos suscritos en el Tratados de Libre Comercio (TLC).
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, informó este martes que Estados Unidos ha matado a otras 14 personas sospechosas de ser narcotraficantes en el Pacífico, y que México está rescatando a una decimaquinta persona que sobrevivió al ataque. Pero aunque cinco de los últimos seis ataques estadunidenses contra lanchas en altamar han ocurrido en el Pacífico, senadores
Si Venezuela consigue sobrevivir, resistiendo y adaptándose como hasta ahora a la embestida de un imperio que hace agua por todos lados, la geopolítica latinoamericana habrá cambiado para siempre. EEUU habrá comenzado a perder su patio trasero. Como quiera que sea el riesgo de ataque es grande en estos momentos según algunos analistas. Trump así lo ha proclamado
Ha sido lanzado recientemente en Brasil, el libro del periodista Jamil Chade cuyo título podría ser traducido como “Ojalá que seas deportado”, el que reúne un conjunto de 48 crónicas y reportajes escritos durante su estadía en Estados Unidos,
El gobierno de Donald Trump envía señales cada día más alarmantes sobre su determinación de agredir a Venezuela a fin de imponer un cambio de régimen e instalar una administración títere, así como de facilitar el ascenso o la consolidación de la ultraderecha en todo el hemisferio mediante una combinación de amenazas armadas y extorsiones económicas.
El presidente, Donald Trump, anunció que suspendió a partir de este miércoles todos los pagos a Colombia, al tiempo que advirtió que puede tomar "medidas muy serias" contra el país sudamericano debido al tráfico internacional de narcóticos.
En 2025, en este momento de peligro en la historia estadunidense, nuestro mensaje es exactamente el mismo: no, presidente Trump, no queremos que usted ni ningún otro rey nos gobierne. Muchas gracias, pero mantendremos nuestra forma democrática de sociedad.