El presidente estadunidense, Donald Trump, reafirmó su intención de apoderarse de Groenlandia, durante su discurso este miércoles en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Al cumplirse un año del regreso de Donald Trump a la presidencia, Amnistía Internacional lanzó una severa advertencia sobre el avance de prácticas autoritarias en Estados Unidos y la acelerada erosión de los derechos humanos, tanto a nivel interno como con impacto internacional.
La extrema derecha mundial utiliza la mentira para desprestigiar la política misma, especialmente aquella política que busca los cauces democráticos como vía para expresar las opiniones y propuestas del conjunto de la comunidad. La idea de que todos los políticos son corruptos es la fórmula común manoseada por figuras como Jair Bolsonaro, Javier Milei, Juan Antonio Kast o
¿Qué tiene USA para salvarse de la debacle? Tiene una sociedad civil harta de sacrificarse por la avidez de un grupito de magnates desencajados de la humanidad. Y tiene también un Poder Legislativo que ya busca cómo destituir a Trump y sus republicanos, y lo destituirá, primero como un delincuente común, para luego juzgarlo como un terrorista internacional, por
Trump aseveró que la defensa de Groenlandia son “dos trineos tirados por perros”. En declaraciones a bordo del Air Force One, señaló que Estados Unidos está “hablando de adquirir, no de arrendar”, la isla ártica, y dijo que “si no lo hacemos, Rusia o China lo harán... se necesita propiedad, realmente se necesita título…”
La comunidad internacional tendrá que perseverar en la denuncia por la invasión de Trump a territorio venezolano, porque constituye un acto violatorio del derecho internacional y que además vulnera la propia Constitución estadounidense. De no hacerlo, el camino estará pavimentado para nuevas incursiones ilegales de su gobierno en otros países de América Latina e incluso en
Qué vamos a hacer ahora que sabemos que no hay legalidad internacional, que los organismos como Naciones Unidas se han vuelto irrelevantes y que sólo cuenta la fuerza militar, la fuerza bruta, como sucedió en las guerras coloniales y en las dos guerras mundiales.
Las descalificaciones de varios mandatarios de centroizquierda al régimen de Nicolás Maduro pueden haber influido mucho en la decisión de la Casa Blanca de secuestrar al gobernante venezolano y conducirlo a los Estados Unidos a fin de procesarlo y condenarlo.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, encabezó este miércoles una multitudinaria manifestación en la Plaza de Bolívar para defender la soberanía nacional frente a las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y rechazar la intervención estadounidense en Venezuela que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
Un amplio grupo de juristas internacionales presentó ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas una denuncia formal en la que califica el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores como un crimen de agresión, una violación manifiesta del derecho internacional y una