La sesión de este martes podría convertirse en mucho más que una votación legislativa. Será una prueba política sobre la capacidad del gobierno para imponer su agenda económica en medio de creciente desgaste social y desconfianza ciudadana.
El interés del gobierno en conseguir algo más valioso que votos: legitimidad política. Un eventual acuerdo con sectores del Socialismo Democrático permitiría a Kast presentar la reforma no como una imposición ideológica de derecha, sino como una política de “consenso nacional”. De ahí la importancia que adquieren las señales mediáticas y los mensajes cuidadosamente
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 43 segundosQué está pasando: En Chile, el gobierno de José Antonio Kast — electo en noviembre de 2025 con un discurso de orden, eficiencia y mano dura — enfrentará su primera Cuenta Pública en un contexto de escándalos institucionales acumulados. Mientras tanto, en el Congreso, la votación del paquete […]
No hay plata para salud.
No hay plata para educación.
No hay plata para ciencia.
No hay plata para programas sociales.
Pero sí hay miles de millones disponibles para aliviar la carga tributaria de las empresas más grandes del país.
Ese es el verdadero orden de prioridades de este gobierno.
La denominada “megarreforma” del gobierno de José Antonio Kast —oficialmente llamada Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico Social— avanzó en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados tras una tensa tramitación marcada por críticas de la oposición, advertencias fiscales y una ofensiva del Ejecutivo para acelerar su despacho.
Lo que comenzó como una apuesta del gobierno por acelerar inversión y crecimiento terminó transformándose en una disputa política sobre desigualdad, privilegios y quién debe financiar el nuevo ciclo económico. El impuesto a los súper ricos se convirtió en el símbolo de esa batalla.