
Esta ofensiva no solo proviene de la derecha dura. Sectores del llamado socialismo democrático han reaccionado con incomodidad, marcando distancia del Partido Comunista y sugiriendo que sus planteamientos “dificultan la unidad”. En lugar de cuestionar la operación mediática, optan por administrar el miedo, asumiendo el marco impuesto y buscando demostrar moderación ante el














