
La designación de dos antiguos abogados del dictador Augusto Pinochet como futuros ministros de Justicia y Defensa del gobierno de José Antonio Kast no solo encendió alertas en organizaciones de derechos humanos, sino que consolidó una señal política de alto impacto: el nuevo ciclo gubernamental no busca cerrar las heridas del pasado, sino reordenar el poder desde una














