Debate

La nueva constitución no puede regir para atrás

La Ley 21200 que introdujo modificaciones a la actual  Constitución, es inaplicable  de principio a fin. No es necesario entrar en mayores disquisiciones para entender que una Constitución vigente  no le puede fijar normas, obligaciones, procedimientos ni prohibiciones a  una nueva Constitución que se está elaborando para su aprobación.

Todos los principios generales de derecho y también la lógica más elemental lo señalan. ¿Vamos a hacer una nueva Constitución o vamos a modificar la Constitución  de Pinochet  en la medida de lo posible, hasta donde esta última nos lo permita?

Sin embargo, la Convención Constitucional  (CC)  aceptó  los dos tercios para aprobar  normas en el pleno  pero  no en las comisiones de trabajo, según entiendo. Aceptó los dos tercios a pesar de que entre los constituyentes hay más de 60 abogados. ¿Son unos ignorantes? Claro que no, simplemente no se atrevieron a constituirse en Asamblea Constituyente y yo no se los reprocho. Porque estas personas no fueron elegidas para hacer una revolución, pues si ni siquiera los partidos dizque revolucionarios ni el pueblo en las calles se han atrevido, ¿Por qué se lo íbamos a exigir a la CC?

¿Acaso alguien creía que en las constituciones no rige la lucha de clases y que todo iba a ser muy fácil?  ¿Que  todos se iban a poner finalmente de acuerdo, que los dos tercios no importaban, que finalmente  todos por el bien de Chile se abrazarían alborozados?  

¿Acaso a señora Loncon, la señora Quinteros o quien sea, van a reemplazar a la lucha del pueblo, van a prescindir de la lucha de clases  y se van a tomar la Bastilla o el Palacio de Invierno, blandiendo el arma de la nueva Constitución?

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Y volviendo a la Constitución que se está elaborando, hay que decir también, y esto no tiene nada que ver con la Ley  21200, que  según un  principio general de derecho, principio que  se basa en la lógica, las normas jurídicas relativas a resultados electorales y a derechos adquiridos de las personas, no  pueden tener efecto retroactivo, pues ello afectaría la seguridad  del derecho, la seguridad jurídica que debe brindar  cualquier Constitución o cualquier ley.

El  principio de la irretroactividad indica que ninguna norma puede producir efecto hacia atrás en el tiempo. De esta manera se asegura que dichos efectos comiencen en el momento de su entrada en vigor, con la finalidad de dotar de  seguridad al ordenamiento jurídico. O sea los cambios legales o Constitucionales no pueden  afectar derechos adquiridos de las personas.  

En otras palabras, permite que las personas puedan tener confianza en las leyes vigentes y celebren sus acuerdos y finquen en ellas sus derechos adquiridos, eliminando la incertidumbre que generaría una posible variación de la legislación respecto a hechos ya realizados y que ya no pueden ser cambiados o eliminados.(Ver  https://www.conceptosjuridicos.com/irretroactividad/)

Sólo en materia penal puede haber retroactividad en el caso de que la nueva norma sea más favorable al reo. Esto obedece  a principios humanitarios. Si la norma posterior es más  severa, no se aplica a los casos anteriores  por la misma razón.

Conclusión:  las autoridades elegidas antes de que se apruebe y entre en vigor la nueva Constitución, continuarán sus periodos normales, pues no se pueden acortar ni suprimir  instituciones ya  elegidas,

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Pero el presidente Boric ha actuado inteligentemente al nombrar ministros y subsecretarios socialistas. Obviamente la medida es  do ut des, ya que ellos, aunque subsista momentáneamente el Senado, deberían votar  favorablemente  las normas que  el nuevo gobierno requiera. De otro modo supondríamos que el joven Boric es ingenuo y no creo que lo sea. Los senadores terminarán sus respectivos periodos y apoyarán al gobierno para que pueda aplicar y financiar su programa. Y si no lo hacen, que los ministros, subsecretarios y otros funcionarios  socialistas se vayan despidiendo de sus pegas y de sus dietas.

Por Margarita Labarca Goddard  

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  1. No puede haber unidad política entre noviembristas (Labarca Goddard) y octubristas. Los primeros cargan con la responsabilidad política por: 1) el acuerdo patronal del 15 nov 2019 (que legitimó una salida “democrática” con 61 luchadores muertos -varios de ellos obreros de fila como Mauricio Fredes-, cientos de ciegos y miles de presos); 2) El gobierno patronal de Boric que se viene y su política en relación con el covid-19, la cual si vemos las declaraciones últimas de Boric, seguirá la pauta de la Biden (la cual abandonó ya todo sesgo “reformista” y adoptó sin limitación alguna la política de Trump, Johnson y Bolsonaro, de la cual fueran pioneros los suecos: el Covid-19 como mera gripe). Así, los noviembristas que llamaron a votar por Boric (como Labarca Goddard), cargan con la responsabilidad política por los miles de muertos por covid que vendrán y las decenas de miles de personas que sufren “largo covid” (como yo); 3) La religitimación de los más rancio y corrupto de la antigua concertación al dar su apoyo a Boric (no solo Lagos apoyó a Boric, sino que el ala izquierda de Apruebo Dignidad en tiempos de la precandidura presidencial de Jadue, le hacía odas a la concerta del tiempos de Lagos y Bachelet).

  2. Margarita Labarca Goddard says:

    Guille ¿Crees que algún artículo mío provocó el triunfo de Boric? ¿Por eso tengo responsabilidad en la muerte, ceguera y prisión de cientos o miles de personas?
    Vaya, nunca me he creído tan importante. Pero si es así, por lo menos le voy a pedir alguna pega al nuevo presidente, qué bueno que me lo dices.

    • Se debe asumir la responsabilidad política por las propias posiciones políticas. Cualquier otra cosa es mentirse a sí mismo, falta de madurez política, que, en último análisis, es superficialidad política.

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