
Senador Iván Flores califica reforma de seguridad como una “aberración jurídica” y acusa “jugarreta política” del Gobierno
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Parlamentario advirtió que las facultades que pretende entregar el Ejecutivo al Presidente de la República son equivalentes a las de un estado de sitio y sostuvo que las medidas necesarias para combatir la delincuencia pueden impulsarse sin modificar la Constitución. Además, planteó que existiría una estrategia para responsabilizar a la oposición de los problemas de seguridad ante un eventual rechazo de la reforma en el Senado, pidiendo que “no hagan jugarretas políticas de este calibre”.
El senador DC Iván Flores cuestionó duramente la reforma constitucional impulsada por el Gobierno en materia de seguridad, calificándola como una “aberración jurídica” y advirtiendo que las facultades que se pretende entregar al Presidente de la República son de una magnitud equivalente a las contempladas para situaciones excepcionales, como una guerra externa o un estado de sitio.
“El estado de excepción que propone el Gobierno es equivalente a una situación de guerra externa y de estado de sitio. Y eso es inaceptable”, afirmó el parlamentario.
Flores sostuvo que el Ejecutivo debería reconocer que se equivocó y retirar la iniciativa, considerando que las medidas necesarias para fortalecer la seguridad y enfrentar al crimen organizado pueden implementarse mediante la legislación vigente y nuevos proyectos de ley, sin necesidad de alterar la Carta Fundamental.
“Creo que el Gobierno se ha equivocado, y lo más rápido, lo más corto y lo más honesto debería ser decir: nos equivocamos. Todo lo que pretenden hacer en materia de seguridad, y que vamos a acompañar, se puede hacer sin modificar la Constitución, mucho menos en esta escala de aberración jurídica”, enfatizó.
El senador cuestionó particularmente que se pretenda establecer un mecanismo que, según advirtió, podría permitir durante un extenso período restringir libertades y derechos de las personas.
“Que durante 240 días el Presidente pueda quitarle las libertades a la gente, cuando sabe que con eso no resuelve el problema de la delincuencia, que se resuelve de otra manera, obviamente con más gestión que con recursos, creo que demuestra que no saben cómo recular. No se atreven a retirar lo que, insisto, es una aberración jurídica”, afirmó.
Flores agregó que resulta difícil comprender la justificación constitucional de la propuesta, considerando que el ordenamiento jurídico actual ya ha permitido avanzar en una amplia institucionalidad destinada precisamente a enfrentar los problemas de seguridad.
“Estas modificaciones constitucionales son bastante absurdas, porque las materias de seguridad que está impulsando el Gobierno, incluyendo materias legales, ya están contenidas en la Constitución. Si no fuera así, ¿cómo hubiésemos creado el Ministerio de Seguridad? ¿Cómo hubiésemos creado un Sistema Nacional de Inteligencia? ¿Qué quieren modificar de la Constitución? La verdad es que no solamente no se entiende, sino que además hay una cuestión completamente incomprensible respecto del objetivo que persigue este Gobierno con esas modificaciones”, sostuvo.
En esa línea, Flores planteó además una preocupación política de fondo respecto de la magnitud de las atribuciones que podrían quedar en manos del Presidente de la República de turno.
“Creo que hay premeditación, solo que se equivocan, porque están apostando a perpetuarse en el Gobierno. Si estuvieran pensando en que va a haber alternancia, significaría también entregarle este poder a otro sector político. Yo creo que están pensando efectivamente en quedarse. Pero para quedarse en un país en democracia tienen que ganarse la confianza de la gente”, señaló.
El parlamentario agregó que esta discusión se produce además en un escenario marcado por decisiones gubernamentales que, a su juicio, han afectado directamente a la ciudadanía.
“Hoy día, con el bencinazo, con las reducciones del presupuesto de instituciones críticas, como los hospitales de Chile, y ahora con esta modificación constitucional, que los coloca exactamente en una condición de estado de sitio, a voluntad plena y total del Presidente de la República de turno, creo que están absolutamente equivocados”, manifestó.
Flores: “El Gobierno sabe que no tiene los votos”
Finalmente, el senador apuntó a lo que considera uno de los aspectos políticamente más delicados de la estrategia del Ejecutivo: impulsar una reforma que, a su juicio, el propio Gobierno sabe que difícilmente conseguirá los votos necesarios en el Senado, para posteriormente responsabilizar a quienes la rechacen de impedir avances contra la delincuencia.
“Yo no creo que el Gobierno crea que puede modificar la Constitución en el Senado. No tiene los votos. Entonces, ¿qué está haciendo? Como vamos a rechazar, principalmente toda la oposición y algunos que son cercanos al oficialismo, nos van a echar la culpa a nosotros de que los problemas de seguridad no se resuelven porque no quisimos modificar la Constitución”, advirtió.
Flores aseguró que ese argumento podría convertirse posteriormente en la explicación política del Ejecutivo frente al fracaso de la reforma. “Eso se lo doy firmado: esa va a ser la gran excusa cuando esto se rechace. Van a decir que la oposición no quiere resolver los problemas de seguridad”, afirmó.
El senador insistió en que rechazar esta modificación constitucional no significa oponerse a fortalecer las herramientas del Estado contra la delincuencia, y emplazó al Ejecutivo a impulsar las medidas necesarias mediante los mecanismos legales e institucionales correspondientes.
“Vamos a tener que recurrir nuevamente a los mejores constitucionalistas de Chile y decirle al Gobierno: oiga, no haga este tipo de jugarretas, no haga jugarretas políticas de este calibre y de este alcance. Si quiere plantearse algo, dígalo derechamente, pero no llegue al extremo de un estado de sitio para restringir la libertad a los ciudadanos y ciudadanas de este país”, concluyó.





