
AFP bajo presión: el fondo E pierde 10,3% y Bloomberg revela pérdidas potenciales por US$7.700 millones en apuestas financieras
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La Superintendencia de Pensiones confirma que el Fondo E, considerado el de menor riesgo relativo del sistema, registra la peor rentabilidad de los cinco multifondos durante 2026. La caída alcanza un 10,39% real entre enero y septiembre, con pérdidas en las siete administradoras. El dato oficial adquiere especial relevancia tras una investigación de Bloomberg sobre posiciones en derivados financieros que acumulan una valoración negativa de US$7.700 millones. Días antes, el economista Manuel Riesco había advertido en El Clarín sobre una disminución superior a US$18.000 millones en el valor total de los fondos previsionales durante septiembre.
Los fondos de pensiones chilenos atraviesan un período de fuertes pérdidas y los datos oficiales muestran una situación particularmente preocupante: el Fondo E, presentado habitualmente como la alternativa más conservadora del sistema de AFP, acumula una rentabilidad real negativa de 10,39% entre enero y septiembre de 2026.
La cifra corresponde a las estadísticas publicadas por la Superintendencia de Pensiones y confirma que el deterioro del valor de los ahorros previsionales no se limita a una advertencia sobre riesgos futuros.
Las pérdidas ya se reflejan en la rentabilidad de las cuotas de los fondos.
Durante septiembre, el Fondo E retrocedió un 4,92% real. En los últimos doce meses, su rentabilidad acumulada fue de −9,38%.
Los resultados son especialmente significativos porque el Fondo E está diseñado para mantener una menor exposición relativa a los riesgos financieros, con una elevada proporción de inversiones en instrumentos de renta fija.
Sin embargo, durante los primeros nueve meses del año fue precisamente el fondo que registró las mayores pérdidas.
La información adquiere una nueva dimensión después de que Bloomberg revelara que las administradoras chilenas acumulan una valoración negativa de US$7.700 millones en operaciones con derivados financieros vinculados a las tasas de interés estadounidenses.
Ambos antecedentes ponen bajo examen la gestión de los recursos destinados a financiar las pensiones de millones de trabajadores.
Las cifras oficiales: el Fondo E es el que más pierde
La Superintendencia de Pensiones publicó los siguientes resultados de rentabilidad real para septiembre y el período acumulado entre enero y septiembre de 2026:
| Fondo | Septiembre 2026 | Enero-septiembre 2026 |
|---|---|---|
| A | −0,65% | +8,61% |
| B | −1,23% | +5,26% |
| C | −3,10% | −1,50% |
| D | −4,19% | −6,38% |
| E | −4,92% | −10,39% |
La comparación revela una diferencia considerable entre los resultados de los fondos.
Mientras los fondos A y B mantienen rentabilidades positivas en el acumulado del año, los fondos C, D y E registran pérdidas.
La situación es especialmente llamativa en los dos fondos más conservadores.
El Fondo D pierde un 6,38% real y el Fondo E cae un 10,39%.
Se trata de rentabilidades reales, es decir, calculadas descontando la variación de la Unidad de Fomento. Por lo tanto, reflejan cambios en el poder adquisitivo del ahorro invertido, no solamente variaciones nominales.
El comportamiento del Fondo E también demuestra que la clasificación de menor riesgo no equivale a una garantía de rentabilidad positiva.
Los instrumentos de renta fija, aunque generalmente presentan menor volatilidad que las acciones, pueden sufrir pérdidas importantes cuando aumentan las tasas de interés.
Al subir las tasas, disminuye el valor de mercado de muchos bonos emitidos anteriormente con rendimientos inferiores.
Ese mecanismo es particularmente relevante para comprender lo ocurrido durante 2026.
Ninguna AFP escapó a las pérdidas del Fondo E
El deterioro no se concentra en una administradora.
Las estadísticas de la Superintendencia muestran que las siete AFP registraron rentabilidades reales negativas en el Fondo E, tanto durante septiembre como en el acumulado de enero a septiembre.
| Administradora | Septiembre | Acumulado 2026 |
|---|---|---|
| Capital | −5,24% | −10,76% |
| Cuprum | −4,93% | −10,43% |
| Habitat | −4,77% | −10,02% |
| Modelo | −4,57% | −10,93% |
| PlanVital | −4,83% | −10,10% |
| ProVida | −5,00% | −10,35% |
| UNO | −4,66% | −9,91% |
| Sistema | −4,92% | −10,39% |
Modelo presenta la mayor caída acumulada, con un 10,93%, mientras UNO registra la menor pérdida relativa, aunque también cercana al 10%.
La coincidencia de resultados entre todas las administradoras sugiere que el deterioro responde en buena medida a riesgos compartidos por las carteras de inversión.
Sin embargo, las diferencias entre AFP también hacen necesario examinar sus decisiones específicas de inversión y gestión de riesgos.
El dato oficial es inequívoco: ningún afiliado que permaneciera invertido durante todo el período en el Fondo E de cualquiera de las siete administradoras habría obtenido una rentabilidad real positiva entre enero y septiembre de 2026.
Bloomberg revela el deterioro de una apuesta financiera
La investigación publicada por Bloomberg el 13 de octubre agrega un elemento especialmente delicado.
Según el medio estadounidense, las AFP chilenas incrementaron durante los últimos dos años su exposición a contratos financieros conocidos como swaps de tasas de interés.
Estos instrumentos permiten intercambiar pagos calculados sobre tasas fijas y variables.
En las operaciones descritas, las administradoras mantenían posiciones que podían beneficiarse de una disminución de las tasas de interés estadounidenses.
La estrategia había generado resultados favorables inicialmente.
Pero las condiciones del mercado cambiaron.
El aumento de las tasas de interés y de los rendimientos de los bonos estadounidenses provocó un fuerte deterioro en el valor de los contratos.
De acuerdo con los antecedentes de la Superintendencia citados por Bloomberg, hace un año esas posiciones tenían una valoración positiva de US$1.400 millones.
En septiembre de 2026 registraban una valoración negativa de US$7.700 millones.
La diferencia representa un deterioro de US$9.100 millones en su valor de mercado.
Es importante precisar que los US$7.700 millones no constituyen necesariamente una pérdida íntegramente realizada.
El valor negativo de los contratos indica cuánto se ha deteriorado la posición financiera, pero el resultado definitivo dependerá de las operaciones ya liquidadas, las que permanezcan abiertas y las condiciones en que se cierren.
La rentabilidad negativa del Fondo E, en cambio, corresponde a un resultado efectivamente registrado en el valor de sus cuotas.
Las dos cifras describen aspectos diferentes de un mismo escenario de tensión financiera.
El antecedente de Manuel Riesco en El Clarín
La investigación de Bloomberg se conoce apenas ocho días después de que el economista Manuel Riesco, vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), publicara en El Clarín un análisis sobre las pérdidas de los fondos previsionales.
En su artículo del 6 de octubre, titulado El fondo AFP celebra el mes de la patria perdiendo 18 mil millones de dólares en septiembre de 2026, Riesco estimó que el valor total del patrimonio de los fondos había disminuido en más de US$18.000 millones durante septiembre.
Su análisis se basó en información del sistema previsional y en las series elaboradas por CENDA.
El economista situó esa caída dentro de una crítica más amplia al funcionamiento de las AFP y a la exposición de los ahorros previsionales a los mercados financieros.
La publicación de Bloomberg no demuestra que la totalidad de las pérdidas señaladas por Riesco provenga de las operaciones con derivados.
Tampoco corresponde sumar los US$18.000 millones de variación patrimonial a los US$7.700 millones de valoración negativa de los contratos.
La primera cifra corresponde a una estimación de la disminución del valor total de los fondos durante septiembre. La segunda describe el valor negativo de mercado de determinadas posiciones financieras al cierre del mes.
Además, una variación del patrimonio total de los fondos puede incluir efectos de mercado y movimientos de dinero que deben separarse para calcular una rentabilidad propiamente tal.
Pero ahora existe un tercer antecedente que permite evaluar directamente el desempeño del ahorro previsional: la rentabilidad real oficial de los multifondos.
Y esa información confirma que los fondos C, D y E acumulan pérdidas durante 2026, especialmente pronunciadas en el más conservador.
Los ahorros de quienes están próximos a jubilar
La caída del Fondo E plantea un problema particularmente sensible para los afiliados de mayor edad.
Este fondo suele ser utilizado por personas que buscan reducir su exposición a fluctuaciones financieras importantes y que, por su proximidad a la jubilación, disponen de menos tiempo para recuperar eventuales pérdidas.
Una caída de 10,39% real tiene consecuencias concretas sobre el poder adquisitivo del ahorro.
Para ilustrarlo, una persona que hubiera comenzado el año con 50 millones de pesos de poder adquisitivo equivalente en el Fondo E y permaneciera durante todo el período sin nuevas cotizaciones, retiros ni otros movimientos tendría al cierre de septiembre un saldo equivalente a aproximadamente 44,8 millones de pesos.
La disminución sería cercana a 5,2 millones de pesos en términos reales.
Es un ejemplo construido a partir de la rentabilidad promedio del sistema, no el cálculo de la pérdida de un afiliado particular.
La evolución efectiva de cada cuenta depende de la AFP, las fechas de cotización, los movimientos realizados y las condiciones individuales.
Pero permite dimensionar el efecto que puede tener una caída de esta magnitud sobre los recursos acumulados durante años de trabajo.
También es necesario recordar que una pérdida de rentabilidad no equivale necesariamente a una pérdida definitiva de igual monto.
Si las inversiones recuperan valor, las cuotas pueden aumentar nuevamente. Pero esa recuperación no está garantizada ni puede darse por descontada, especialmente cuando una persona necesita utilizar sus ahorros en el corto plazo.
La Superintendencia intervino sobre los derivados
La exposición a los instrumentos financieros descritos por Bloomberg ya había provocado medidas regulatorias.
En abril, la Superintendencia de Pensiones estableció nuevas restricciones a determinadas posiciones en derivados, con entrada en vigor prevista para el 4 de noviembre.
Las administradoras recibieron un período de adecuación para reducir sus exposiciones.
Según Bloomberg, el valor nocional de los contratos llegó a aproximarse a US$700.000 millones y había disminuido a alrededor de US$525.000 millones en agosto.
El valor nocional es la cantidad de referencia sobre la cual se calculan los pagos de un contrato financiero. No representa el monto efectivamente invertido ni una pérdida por esa misma cantidad.
No obstante, la magnitud de las posiciones ilustra la importancia de las operaciones desarrolladas por las AFP.
El regulador ha señalado que las administradoras deben cumplir su obligación fiduciaria de actuar en beneficio de los afiliados.
La cuestión pendiente es establecer cuánto se ha liquidado efectivamente, qué resultados han producido esos cierres y cuál es la exposición que todavía mantienen los fondos.
También corresponde determinar si los mecanismos de control de riesgos funcionaron adecuadamente cuando las posiciones crecieron.
Las AFP apostaron a una baja de las tasas de interés estadounidenses. El mercado se movió en sentido contrario y los contratos acumularon una valoración negativa de US$7.700 millones. La pregunta es si esas operaciones protegían los ahorros previsionales o añadían riesgos a su administración.
¿Quién responde por las pérdidas?
El sistema de capitalización individual presenta una característica fundamental: los resultados financieros de las inversiones se reflejan en el valor de los fondos que pertenecen a los afiliados.
Las administradoras cobran comisiones por sus servicios, mientras las ganancias o pérdidas de las inversiones afectan el patrimonio previsional.
Esto no significa que las AFP puedan actuar sin restricciones o que estén exentas de responsabilidades.
Están sujetas a obligaciones legales, regulatorias y fiduciarias, y deben administrar los recursos conforme a los límites y criterios establecidos.
Pero sí significa que las pérdidas de rentabilidad pueden afectar directamente el ahorro destinado a financiar las jubilaciones.
El problema no es que existan fluctuaciones en los mercados financieros. Son inevitables en cualquier sistema que invierta recursos.
La cuestión es si las estrategias utilizadas son compatibles con los objetivos y perfiles de riesgo de los distintos fondos.
En particular, debe examinarse cómo el Fondo E terminó registrando pérdidas superiores a las de los fondos con mayor exposición a instrumentos de renta variable.
La explicación financiera puede encontrarse en el comportamiento de los bonos y de los derivados asociados a tasas de interés.
Pero esa explicación técnica no elimina la necesidad de evaluar la prudencia de las decisiones adoptadas.
Las preguntas que deben responder las AFP
La investigación de Bloomberg y las cifras oficiales de la Superintendencia plantean interrogantes que requieren respuestas públicas.
La primera es cuánto de los US$7.700 millones de valoración negativa de los derivados se ha convertido en pérdidas realizadas y cuánto permanece asociado a posiciones abiertas.
La segunda es cómo se distribuye esa exposición entre las siete administradoras y los cinco multifondos.
La tercera es qué proporción de la caída del Fondo E puede atribuirse a movimientos en el precio de los bonos y qué proporción corresponde a derivados u otros instrumentos.
También debe aclararse qué advertencias recibieron las AFP, cuándo fueron formuladas y cómo reaccionaron sus equipos de inversión.
Finalmente, corresponde establecer qué medidas permitirán reducir la probabilidad de que un episodio semejante vuelva a afectar a los afiliados que buscan menor riesgo.
No todas esas respuestas se encuentran disponibles en la información publicada hasta ahora.
Pero las cifras oficiales permiten establecer un hecho central que ya no depende de interpretaciones sobre pérdidas potenciales.
El Fondo E ha perdido un 10,39% real durante los primeros nueve meses de 2026 y todas las AFP registran resultados negativos en ese fondo.
Una pérdida que exige explicaciones
La discusión sobre las AFP suele concentrarse en las comisiones, las reformas previsionales y el monto de las pensiones.
Las cifras conocidas ahora obligan a mirar también la administración cotidiana de los recursos.
Las inversiones financieras pueden producir rentabilidades importantes, pero también exponen el ahorro previsional a riesgos que deben ser comprendidos y controlados.
La investigación de Bloomberg muestra el deterioro de posiciones complejas vinculadas a las tasas estadounidenses.
El análisis de Manuel Riesco había advertido sobre la magnitud de la caída patrimonial de septiembre.
Y las estadísticas de la Superintendencia confirman que los resultados negativos ya se expresan en la rentabilidad de los fondos, especialmente en el E.
Son antecedentes distintos, pero juntos plantean una cuestión de evidente interés público.
Millones de trabajadores están obligados a financiar sus futuras pensiones mediante un sistema en el que los resultados de inversión afectan directamente sus cuentas individuales.
Por eso, la información sobre riesgos y pérdidas no puede quedar limitada a los informes técnicos del regulador o a las investigaciones de la prensa financiera internacional.
Las AFP y la Superintendencia deben explicar con claridad qué ocurrió, cuáles fueron las decisiones de inversión involucradas y qué consecuencias pueden tener para los afiliados.
Porque la pérdida del Fondo E ya no es una hipótesis. Es un resultado oficial. Y quienes confiaron sus ahorros al fondo más conservador del sistema tienen derecho a conocer sus causas.
Simón del Valle
El fondo AFP celebra el mes de la patria perdiendo 18 mil millones de dólares en septiembre de 2026
