
Partido Socialista rechaza retiro del nombre de Salvador Allende de la sede de la OEA y exige revertir la decisión
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La colectividad calificó la medida como un agravio a la memoria histórica de Chile y un retroceso en el compromiso con la democracia y los derechos humanos. El PS pidió a los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos reconsiderar la resolución y llamó al Estado chileno a manifestar su rechazo.
El Partido Socialista de Chile expresó su más enérgico rechazo a la decisión adoptada por una mayoría del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de retirar la placa con el nombre del expresidente Salvador Allende Gossens de la puerta principal de la sede de su Secretaría General, en Washington.
En una declaración pública emitida este sábado 17 de octubre, la colectividad sostuvo que la determinación constituye un agravio a la memoria histórica de Chile, a los valores democráticos del continente y a la figura de un presidente que murió durante el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
“La memoria de Salvador Allende no se borra por una mayoría circunstancial”, señala el documento, que cuestiona tanto el contenido de la decisión como la ausencia de una argumentación que, a juicio del partido, permita justificarla.
Una resolución que revierte el homenaje de 2023
El Partido Socialista recordó que la propia OEA había aprobado en 2023, con ocasión de los 50 años del golpe de Estado en Chile, una resolución destinada a honrar la memoria de Salvador Allende mediante la designación de la puerta principal de su sede con el nombre del mandatario.
Aquel reconocimiento institucional, sostiene la declaración, no constituyó una concesión política circunstancial, sino un homenaje a un presidente democráticamente elegido, derrocado por un golpe militar que dio inicio a una dictadura caracterizada por graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos.
El PS subrayó que la resolución de 2023 también reconocía que procesos semejantes habían ocurrido en otros países latinoamericanos, donde las intervenciones militares interrumpieron la democracia y dieron paso a la represión política.
Desde esa perspectiva, el partido considera especialmente grave que el organismo interamericano revierta ahora un reconocimiento vinculado precisamente a los principios democráticos y de respeto a los derechos humanos que forman parte de sus compromisos institucionales.
Una decisión de profundo significado político
Para el Partido Socialista, retirar el nombre de Allende no puede interpretarse como una simple modificación administrativa.
“Es una decisión de profundo significado político y simbólico, que representa un retroceso en el compromiso con la memoria, la democracia y los derechos humanos que la OEA está llamada a defender”, afirma el comunicado.
La colectividad advierte, además, sobre el precedente que implica someter los homenajes a figuras históricas a los cambios en las mayorías políticas dentro de los organismos internacionales.
“Los homenajes a quienes defendieron la democracia no pueden quedar sometidos a los vaivenes de mayorías circunstanciales ni a las conveniencias ideológicas de determinados gobiernos”, sostiene.
El cuestionamiento apunta así a una dimensión que trasciende el reconocimiento a Salvador Allende: la continuidad de los compromisos institucionales con la memoria histórica latinoamericana, particularmente en un continente marcado por golpes de Estado, dictaduras y persecuciones políticas durante el siglo XX.
Llamado a la OEA y al Estado chileno
En su declaración, el Partido Socialista solicitó expresamente a los Estados miembros de la OEA reconsiderar la determinación y restituir el reconocimiento otorgado al expresidente chileno.
Asimismo, pidió una respuesta del Estado de Chile frente a la medida.
“Esperamos que el Estado de Chile manifieste su rechazo a una medida que desconoce la memoria de quien ejerció legítimamente la Presidencia de nuestra República”, señala el documento.
La declaración concluye reafirmando que la trayectoria política de Allende y su significado histórico no dependen de las decisiones administrativas de un organismo internacional.
“Podrán retirar una placa, pero jamás podrán borrar de la historia el nombre, la consecuencia y el legado democrático de Salvador Allende”, afirma el Partido Socialista.
Y agrega que su ejemplo trasciende las fronteras nacionales y pertenece a los pueblos que luchan por la libertad, la justicia social, la soberanía y la democracia.
“¡Salvador Allende vive en la memoria de Chile y de los pueblos de América!”, concluye la declaración.
