Más bien el Tren de Aragua es una buena excusa para explicar el aumento de cierto tipo de delitos poco comunes en el país, y de la no tan eficiente labor de las instituciones relacionadas con la persecución delictual.
Al contrario de las afirmaciones de muchos camaradas enrabiados, las elecciones pueden llegar a ser una herramienta de lucha, un arma más letal que un FAL si se saben usar. Agreguemos que el derecho a que voten jóvenes, mujeres, pobres y analfabetos, fue ganada por la lucha del pueblo. No es una dádiva de los poderosos.
El Frente Amplio ha dado una nueva muestra de su transición hacia una nueva elite. Les gustó la suavidad aterciopelada y bien pagada de la función política. No les fue necesario el paso de mucho tiempo para advertir que la política aborrece el vacío y que la ausencia de una izquierda genuina, basada en su ideario histórico y enriquecida con las experiencias fracasadas, le
Los medios de comunicación del régimen solo se han referido a la alteración del orden público del movimiento que ha comenzado a inquietar al sistema, y con sobradas razones, a raíz de la incipiente movilización de los estudiantes de la enseñanza media. Para quien quiera ver, hay un pulso que está tomando fuerza en la rabia contenida de los muchachos que se ven sumidos en
Hace mucho tiempo, si usted quería ofender a un militante comunista, bastaba decirle que era un socialdemócrata. Peor que sacarle la madre. En la mística militante, ser comunista era una condición con la que se moría. Y muchos heroicos viejos fueron fieles a esa impronta y prefirieron la muerte antes de hablar o traicionar.
No es el cerro el que traiciona a los mineros. Es el neoliberalismo y su mezquina filosofía que precariza el trabajo, expone la seguridad de los trabajadores y pone el acento en la extracción de mineral a cualquier costo, sin que importe las vidas de la gente, ni su proyectos ni sus familias.
El progresismo actual se ha convertido en una herramienta ideológica compleja que, lejos de representar un auténtico cambio social, funciona como un mecanismo de legitimación del sistema económico neoliberal. Bajo la apariencia de una retórica inclusiva y políticamente correcta, este discurso permite la continuidad de las estructuras de poder económico y social existentes.
Durante más de sesenta años, el imperialismo ha castigado a Cuba y a su pueblo por el imperdonable delito de no obedecer sus imposiciones ni dictámenes y de asumir que la redención de los pueblos es la revolución socialista.
Es altamente interesante que sectores críticos al sistema sean capaces de levantar listas parlamentarias con candidatos valiosos, con experiencia en el mundo social, honestos, que sean capaces de decir las cosas como son y, por sobre todo, que levanten la vista en orden a construir una opción contraria al modelo
El sistema político advierte su decadencia. Aumenta su debilidad en la medida de que no es capaz de dar respuesta a la necesidad de un Estado que tambalea atrapado en su jibarización, en la corrupción generalizada, en la delincuencia que adopta nuevas formas de operar, en la ineficacia de unas policías que sufren la ausencia de una doctrina democrática, un sistema judicial