
Es necesario tomar partido. No es posible escribir desde la indiferencia. El lenguaje forma parte de la lucha política. Es un arma que puede llegar a producir daños irreversibles en el cerebro. Su fuerza radica en la capacidad de convencimiento. Quien redacta es consciente de su función, busca complicidad, convencer al lector de su relato. Ninguna publicación, periódico,














