
No es casual. El 30 de noviembre, 5 millones 879 mil 639 hondureños están llamados a las urnas. Deben renovar el Congreso, elegir presidente, diputados al Parlamento Centroamericano, sin olvidar a los alcaldes y regidores. Mucho en juego. En este contexto la derecha se pone nerviosa. Agita las aguas y lanza todo su arsenal.














