
Estamos frente a un producto que se ha ido valorando en las mesas, no sólo a partir de las modas, sino que más bien de una larga historia atenta al dato del paladar, cuestión esencial en los pueblos y culturas. Un cultivo que con la riqueza de nuestros bosques, esos que tantas veces se ven amenazados por incendios o por intereses económicos simplistas e inmorales, alcanza














