Si el progresismo quiere seguir siendo protagonista de esta disputa del destino, está obligado a abalanzarse sobre un porvenir reinventado audazmente con más igualdad y democracia económica.
No es casual. El 30 de noviembre, 5 millones 879 mil 639 hondureños están llamados a las urnas. Deben renovar el Congreso, elegir presidente, diputados al Parlamento Centroamericano, sin olvidar a los alcaldes y regidores. Mucho en juego. En este contexto la derecha se pone nerviosa. Agita las aguas y lanza todo su arsenal.
Al contrario de las afirmaciones de muchos camaradas enrabiados, las elecciones pueden llegar a ser una herramienta de lucha, un arma más letal que un FAL si se saben usar. Agreguemos que el derecho a que voten jóvenes, mujeres, pobres y analfabetos, fue ganada por la lucha del pueblo. No es una dádiva de los poderosos.
Dicen que la historia se repite primero como tragedia y luego como farsa. En el caso del Frente Amplio, parece que decidió saltarse las etapas y llegar directo al sketch: jóvenes que juraban representar a las bases ahora actúan como viejos políticos con filtro de Instagram.
Repiquetea a un nuevo fascismo evangélico que acecha la democracia y los avances en políticas públicas progresistas. Hay que recordar que las elecciones en Brasil serán en octubre de 2026, por lo que están ya a la vuelta de la esquina. Polarización de nueva cuenta. Un viejo fantasma recorre el mundo, es la ultraderecha religiosa. Es el retorno de un apocalipsis fascista y
El Frente Amplio ha dado una nueva muestra de su transición hacia una nueva elite. Les gustó la suavidad aterciopelada y bien pagada de la función política. No les fue necesario el paso de mucho tiempo para advertir que la política aborrece el vacío y que la ausencia de una izquierda genuina, basada en su ideario histórico y enriquecida con las experiencias fracasadas, le
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 30 segundosLa seguridad alimentaria es un objetivo estratégico para el país, que requiere fortalecer la soberanía mediante el compromiso público y decisiones estratégicas sobre los sistemas que sostienen nuestra alimentación. En ese contexto, el sector lácteo chileno constituye uno de los rubros fundamentales para avanzar hacia un país
Esta es la trampa de la falta de “razón astuta” en la población, que termina buscando un remedio que empeora la enfermedad; que puede costarles acercar la soga al propio cuello, y muchas veces se enfrentan con un verdugo sonriente y empático, hasta que tiene el poder.
Podría entenderse y dejar constancia que el alejarse de todo lo sucedido en octubre es una especie de nuevo negacionismo político, que se convierte en una pesada carga que entorpece la forma de administrar el gobierno.
Patricio Herman nos recuerda en este artículo el descaro de los poderosos para violar la ley, corromper funcionar. Saben que pueden actuar en impunidad.