El llamado despelote nacional, vendría ser una clara evidencia de putrefacción moral, amparada por una cultura timorata, la cual nos mantuvo aferrados a las buenas costumbres. Aunque a la fecha, nada se sabe cuáles son y cuáles no.
La reciente votación de Argentina en contra de una resolución de la ONU que pretende prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas (1), es un capítulo más de los delirios negacionistas y conspiranoides de un gobernante como Javier Milei.
Nuestro presente comentario ayuda a reflexionar sobre cuán lejos estamos todavía en esta larga brega en busca de esa Justicia capaz de ilustrar verdaderamente la conciencia nacional. Alguien tiene que “ponerle el cascabel al gato” para lograr que, efectivamente, “las instituciones funcionan” como nos lo anunció, hace varios años atrás, un connotado ex-Presidente de la República
Ante la tibia reacción de La Moneda, que no genera empleos formales ni construye viviendas en número suficiente, las actuales circunstancias no favorecen en nada a los excluidos, los marginados y los defraudados, que van en aumento progresivamente.
Como saben hasta las piedras en Chile, el comportamiento de las leyes y los dispositivos judiciales va a depender en gran medida de lo poderoso que seas. Las cárceles están llenas de pobres que optaron por el delito, mientras tanto los criminales de alta alcurnia escasean como si aquella gente no delinquiera.
Una frase como la del filósofo español César Rendueles (Contra la igualdad de oportunidades. Un panfleto igualitarista, Seix Barral, 2020) tiene un filo doble que corta en direcciones inesperadas.[1] Habla de nosotros, de todos, pero también interpela de manera directa a quienes se consideran parte de un "nosotros" más reducido, más exclusivo: el mundo de las izquierdas.
El encarcelamiento de Monsalve, finalmente, lejos de aplacar la guerra palaciega que azota al régimen, no logrará sino radicalizarla. Anteayer encarcelaron a Cathy Barriga, nuera de uno de los coroneles de la UDI y máxima figura del pinochetismo tardío, Joaquín Lavín. ¿Mañana será la diputada Catalina Pérez o se destituirá a otro Ministro de Estado o de la Suprema? No lo
Gustavo fue apresado, permaneció en la academia de guerra, donde se enfrentó con valor y dignidad a los crueles tratamientos que allí aplicaban. Finalmente, gracias a las campañas internacionales que se desarrollaron en su favor, fue liberado y expulsado del país.
Nuestro modelo educativo desconfía de sus profes. Realizan su labor docente centralizados, rígidos y cargados de tareas administrativas que no reconocen la experiencia en el aula y el territorio, ahogan la creatividad y limitan su autonomía.
Es muy corriente en todo el mundo que los gobiernos se quejen del obstruccionismo que practican los parlamentos respecto de las iniciativas del Ejecutivo. Las oposiciones no quieren, por lo general, el éxito de quienes están gobernando, al grado que son capaces, incluso, de bloquear aquellos cambios que a todas luces signifiquen un progreso para la población.