
La razón por la que tantas personas se decantan por las mesas de Blackjack es porque es uno de los juegos más fáciles de jugar. Todo lo que hay que hacer es ir tras el 21 o lo más cerca que se pueda estar de este, pero sin pasarse, y lograr una mano más alta que la del crupier. Quien se pase del 21, crupier o jugador, pierde la partida.













