La Operación Cancerbero desplegada por el Gobierno trasladó a centenares de internos y convirtió el procedimiento penitenciario en una demostración pública de autoridad encabezada por José Antonio Kast
El interés del gobierno en conseguir algo más valioso que votos: legitimidad política. Un eventual acuerdo con sectores del Socialismo Democrático permitiría a Kast presentar la reforma no como una imposición ideológica de derecha, sino como una política de “consenso nacional”. De ahí la importancia que adquieren las señales mediáticas y los mensajes cuidadosamente
El discurso del “orden”, de la “lealtad gubernamental” y de la crítica a la “cancelación” —encarnado con particular dureza por Carolina Tohá— parece olvidar un dato esencial: no se está discutiendo un matiz técnico, sino una ley que hoy permite que un agente del Estado que dejó ciego a un manifestante quede absuelto.
El proyecto que alguna vez buscó superar la lógica neoliberal hoy corre el riesgo de asumirla como marco inevitable. La candidata que encarnaba un horizonte de cambio podría terminar representando una nueva administración del mismo modelo, legitimado por la urgencia de contener al fascismo.
Lo que está en marcha es una operación política de convergencia, similar a la de 2021 cuando todo el arco de la centroizquierda se alineó tras Gabriel Boric para frenar a Kast. La diferencia ahora es que el escenario se ha derechizado, y la amenaza parece más orgánica, más instalada en el tejido social.
Las declaraciones formuladas en el extranjero por Carolina Tohá, de claro sentido antipopular, en plena campaña presidencial y en vísperas del sexto aniversario del estallido social, van a la par con la posición abiertamente conservadora de la Contralora General, Dorothy Pérez
El triunfo de Jeannette Jara no solo redibuja el mapa político chileno: lo incendia con dignidad popular y deja a la vieja moderación buscando manuales que ya nadie lee.
La izquierda chilena ya no está sorprendida, simplemente convencida. Jeannette Jara acaba de demostrar –otra vez– que su irrupción en la conversación pública no fue un acto de prestidigitación, sino el fruto lógico de años de tozudez social empujando hacia el centro. No hay “sorpresa” cuando la lógica de fondo es más fuerte que la pantalla mediática.
Este domingo 29 de junio, el pacto oficialista Unidad por Chile enfrenta una primaria crucial que no solo definirá al candidato presidencial del sector, sino también la hegemonía política al interior de la izquierda chilena.
El cientista político y columnista habitual de El Clarín, Hugo Latorre Fuenzalida, manifestó su respaldo a las candidaturas de Jeannette Jara, Gonzalo Winter y Jaime Mulet en las primarias de Unidad por Chile, descartando las propuestas de Carolina Tohá por mantener —a su juicio— un modelo económico agotado.