El presidente reiteró su postura dura, asegurando que su administración seguirá atacando “extremadamente fuerte” a Irán durante ese período. Incluso afirmó que el objetivo es llevar al país adversario “a la Edad de Piedra”.
El gobierno de Donald Trump creó una entidad interagencias, encabezada por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), que desarrolla una nueva y vasta campaña para perseguir “marxistas”, “izquierdistas”, “anarquistas” y a quienes se atreven a expresar su hostilidad hacia “los valores tradicionales estadunidenses sobre familia, raza y religión”.
Menos de 24 horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que ya no se aplicaría el bloqueo petrolero a Cuba, su vocera en la Casa Blanca insistió en que no hubo ningún giro en la política y que Washington se reserva el derecho de confiscar embarcaciones de México y otros países que envíen combustible a la isla, y que a pesar de versiones de
Los manifestantes portaban pancartas contra el ICE, contra Trump y contra la guerra en Irán, entre otras causas. Los asistentes mencionaron la crueldad de las redadas migratorias, el costo de vida y la guerra en Irán como sus principales motivaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió ayer que “Cuba es la siguiente”, sin dar más detalles, durante un discurso pronunciado en un foro de inversión celebrado en Miami, en el que alabó el éxito de la intervención militar estadunidense en Venezuela e Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplazó ayer, ahora 10 días, su ultimátum para atacar las instalaciones energéticas de Irán y aseguró que lo hacía a petición de la república islámica en el marco de las negociaciones de paz, aunque Teherán ha desmentido de forma reiterada que haya conversaciones. Previamente, el republicano amenazó a Teherán de que tome “en
A pesar de negar cuantas veces esta guerra, lo claro es que una victoria estadounidense está fuera de alcance. Cualquier "victoria" militar real requeriría una invasión terrestre a gran escala y la estabilización del régimen Iraní, un objetivo que la administración Trump no tiene ni el mandato interno para perseguir ni la coalición de aliados para apoyar.
Hay momentos en la política internacional en que el lenguaje deja de describir la realidad y comienza a transformarla. El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán —una amenaza directa de destruir su infraestructura energética si no reabre completamente el Estrecho de Ormuz— pertenece a esa categoría. No es simplemente una advertencia más en una guerra ya en curso. Es
El despreciable presidente de Estados Unidos acusa las estrecheces, la falta de energía, de alimentos, medicinas y de todo lo necesario para vivir, por las que pasa Cuba. Omite un detalle fundamental: el infame bloqueo que se le ha impuesto por el imperialismo desde hace más de sesenta años, fue agudizado a niveles criminales por ese mismo genocida.