La señora Jara debería ser expulsada de su partido si esa tienda aún mantiene cierto decoro y el respeto que siempre ha tenido con las personas que han hecho historia por la vía de ofrecer su vida por las causas mayores.
La derrota frente a la ultraderecha no fue un accidente, fue el resultado de un proceso. Un proceso de moderación excesiva, de miedo al conflicto, de adaptación al marco neoliberal heredado. Gobernar no es solo administrar; es también confrontar intereses, asumir costos, incomodar.
La formidable coalición de fuerzas políticas democráticas, progresistas y revolucionarias, de Chile, sufrió ayer una de las mayores derrotas de su larga y honrosa historia, con justicia reconocida y admirada en el mundo entero. Esta derrota resulta tanto más dolorosa por cuanto les fue propinada por su propio pueblo.
No cabe duda de que las próximas elecciones presidenciales ponen en juego un dilema políticamente relevante: la eventual continuidad del gobierno de Gabriel Boric —pese a los esfuerzos del comando de Jeannette Jara por marcar distancia—, inscrita en una orientación socialdemócrata moderada, o bien una inflexión más abrupta hacia un proyecto abiertamente pro-mercado.
A dos días de la segunda vuelta presidencial, Chile vuelve a situarse ante una encrucijada que, salvando las distancias, recuerda otras elecciones decisivas de su historia reciente. El politólogo Juan Carlos Gómez Leyton propone una lectura que desborda la coyuntura inmediata y sitúa el momento actual dentro de un ciclo largo, iniciado en 1990, cuando el país recuperó la
Lo único que puede evitar este anunciado destino es, como fue contra Pinochet, la lucha organizada y corajuda de la sociedad civil, en todos los frentes nacionales e internacionales. Indudablemente costará vidas, represión, encarcelamientos, torturas y abusos por doquier, pero no hay otra vía para atajar la permanencia del autoritarismo de la extrema derecha,
Sin proyecto de país, sin liderazgo estratégico y atrapado en consignas, el cara a cara presidencial confirmó —según Juan Carlos Gómez Leyton— el vaciamiento de la política. Y, pese a todo, dejó abierta la posibilidad de una sorpresa electoral.
El debate presidencial de anoche había sido anunciado como el momento decisivo. La última gran oportunidad de Jeannette Jara para intentar torcer una elección que, según todas las encuestas, aparece ampliamente inclinada en favor de José Antonio Kast.
Silencios que protegen, ataques que buscan romper el tablero y una política atrapada entre el miedo y la resignación.
En la antesala del domingo, el debate no solo enfrenta a dos candidatos,
sino a dos formas opuestas de ejercer el poder.
Una inédita convergencia de voces del mundo científico, artístico, académico y político marcó la jornada de este 5 de diciembre, cuando cerca de 40 Premios Nacionales y más de 540 personalidades hicieron público un llamado a respaldar la candidatura de Jeannette Jara, advirtiendo los riesgos que acarrearía para Chile un eventual gobierno de José Antonio Kast, abanderado