La derecha llega a poner orden en su casa, porque el actual Estado ha sido fundado como lo que es: el órgano de administración e imposición de los intereses de la clase dominante, que en este preciso caso, son los intereses de la burguesía.
El Ministerio de Hacienda confirmó este lunes una de las mayores alzas recientes en los precios de los combustibles en Chile, con incrementos que fluctúan entre $370 por litro en gasolinas de 93 octanos y hasta $580 por litro en el diésel. La medida, que comenzará a regir desde el jueves 26 de marzo, marca un punto de inflexión en la política de estabilización de precios y
Hay decisiones económicas que se explican por convicción. Y otras que, con el paso de los días, comienzan a parecer una negación de la realidad. El ajuste fiscal impulsado por el gobierno de José Antonio Kast empieza a ubicarse peligrosamente en esta segunda categoría: una apuesta ideológica aplicada justo cuando el contexto internacional exige lo contrario.
Otra situación impropia que deberá revisar la dupla Quiroz-Poduje es la mantención de la figura conocida como "viviendas económicas DFL2" creada en el año 1959, cuando la realidad del país era muy diferente a la actual, pues las así clasificadas están exentas de pagar las contribuciones de bienes raíces por un cierto período de tiempo, según los m2 que tienen y otras regalías.
El discurso público de Jorge Quiroz sobre el ajuste fiscal no debe leerse solo como un anuncio técnico del Ministerio de Hacienda. En sus palabras ya aparece una operación política más amplia: instalar la idea de que el nuevo gobierno recibió una caja devastada, que enfrenta una situación anormal y que, por tanto, está obligado a tomar decisiones duras desde el primer día.
Las primeras horas de la nueva administración ya muestran uno de los ejes que probablemente marcarán el debate económico de los próximos meses: la disputa por el diagnóstico del estado de las finanzas públicas. Mientras el nuevo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha insistido en que recibió una “delicada y absolutamente inusual, extrema situación de caja”, el exministro
A horas del cambio de mando, el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ya comenzó a delinear las primeras decisiones económicas que marcarán el inicio del gobierno de José Antonio Kast. La señal inicial combina dos ejes: un ajuste fiscal inmediato para ordenar las cuentas públicas y una batería de cambios regulatorios y tributarios orientados a reactivar la inversión.
El presidente Kast tiene suerte. Recibirá una economía saneada, a lo que se agrega la disminución de la pobreza en 3,2 puntos porcentuales, gracias al aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU) y del salario mínimo, durante el gobierno Boric.
No se trata de una acusación penal contra el economista, quien no ha sido formalizado ni investigado por estos hechos. Tampoco se le atribuye haber diseñado carteles. El punto es otro: la coherencia política y ética de quien asumirá la conducción de la política fiscal y económica del país, tras haber intervenido como experto en defensa de compañías que atentaron contra la
Las recientes declaraciones del economista Jorge Quiroz sobre el déficit fiscal no son un simple ejercicio técnico ni una advertencia neutral. Son, más bien, el primer acto de una obra conocida: la instalación del relato que busca naturalizar una política de ajuste, recortes y contracción del gasto público